jueves, 17 de mayo de 2012

me preguntan mi segundo nombre y como siempre no se los digo porque no me gusta, y les invento que es secreto.
Javiera me cuenta que tiene tres nombres y que el segundo es Carolina, como su mamá que ya no está.
Francisco me reta a que adivine su segundo nombre, y dice que si acierto me contará su secreto. 
Lo hago y, sin saber muy bien cómo llegamos a este grado de intimidad, me dice que el es igual a Javiera, pero al revés, porque su papá es el que ya no está. 
No dice nada más, 
nos quedamos mirando profundo sin pestañear y la boca apretada de dolor. 
Se tapa la cara y Javiera interpreta su sentir.


Después de eso les cuento mi secreto, que suena casi como una anecdota al lado de los suyos, les digo lo grandes que son... y me voy con una sensación agridulce de cómplice intrusa.

No hay comentarios: