Era de guerrillero, de madrugador atrasado
de hombre cicletero con calle de pintor
bordado a mano y con ponpones
con los colores de tu pelo y tu chaqueta.
Siempre cubrió mi cama,
hasta que conoció tu cuello refugio
y ahí se quedo
Recuerdos de la confección de una novela
Hace 5 semanas