Tú podrías ser el hombre que quiero
contigo leería toda una noche en la alfombra
y discutiríamos los crímenes literarios.
Invertiríamos el día, cambiándolo por la noche ,
haríamos nuevos mapas de cada rincón
y el calendario partiría denuevo cada día.
Estudiaríamos la sonoridad de las vocales que componen nuestro nombre, y así, entendiendo como pronunciar lo que tú significas podría cada nuevo día, nombrarte distinto. Memorizaríamos con ellas la melodía de cada uno de los pasos, cuantificaríamos el sentido de la unión.
Compraríamos cada noche clara una constelación; invitaríamos una velada a una marioneta a nuestra casa a deleitarse con ese parlamento que escapa de tus ojos puros cada vez que te observo. Se que te aplaudiría y quizás se comería conmigo las cáscaras de las naranjas que aromatizan tu camisa.
Después, cuando no exista música que nos duerma, podríamos salir a perseguir sombras en la noche de primavera más extensa que puedas imaginar, tanto como las notas del acordeón, o los sorbos del jarro sobre la mesa.
Y después si te antojas podría recorrer los alrrededores buscando el kiwi de mil pepitas con el que sueñas desde esa noche de viernes cuando te observaba descaradamente en ese patio de fin de semestre y te comiste todos los chocolates borrachos que sumergí en tu vaso.
20/11/2023 11:35
Hace 1 mes
2 comentarios:
R.: ... no tengo palabras...
que belleza de palabras
escribes tan lindo que es un verdadero deleite leerte
te quiero :*
Publicar un comentario